- La señora Paredes está sentada a la izquierda de su marido. Nunca se dice que esté precisamente junto a él. Esto permite acomodar al cura -de quien no se menciona problema para sentarse junto a otra persona-, y al jeque -que rechaza a los tibetanos- entre estos dos.
- Las tres musulmanas están tímidamente juntas y han procurado que no haya ningún hombre sentado junto a ellas. Lo cual nos deja ver que tampoco están junto a su marido. Y dada la situación de la hija del presidente, se entiende que están entre Chen y la sra. Paredes.
- El jeque se niega a sentarse junto alguno de los tibetanos, cuyo régimen matrimonial no aprueba. Puesto que las costumbres musulmanas no permiten que entable conversación con una mujer distinta a sus esposas, debe sentarse junto al sr. Paredes.
- Don Ramiro, muy tímido con las mujeres, evita su cercanía. “Las mujeres” incluye a su esposa. Por lo cual debe haber al menos un hombre entre ellos dos.
- La hija del alcalde (¿no era presidente?) muy alegre y divertida, evita sentarse junto a sus padres y dice al oído de la señora Chen: “¿Cómo da lata tener dos maridos?”, mientras que roza con la rodilla a su vecino de forma tan provocativa que éste vuelca su vaso de vino. Esto sugiere que está sentada entre la tibetana -pues de otra manera no podría hablarle de forma tan íntima- y uno de sus conyuges.
Aquí se expondrán todas aquellas cuestiones que tengan que ver con el desarrollo comunitario. Principalmente desde mi perspectiva y experiencia como estudiante de esta licenciatura.
lunes, 16 de junio de 2014
Actividad 2. Deducción e inducción
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